Mesa redonda :Prevención 20 años de la ESTER

MESA REDONDA :PREVENCIÓN
20 AÑOS DE LA ESTER Cristina Aznar Plana

Hablar de prevención es hablar de díadas es hablar de ser , de estar , de amar ,de vinculo … desde la sensibilización y la toma de conciencia de ese ser que inicia la vorágine de la vida
¿ hablar de prevención es una utopía en el siglo XXI?……….

Yo, querría arriesgarme a entrar en esa utopía a contemplarla ya desde el embarazo, el parto y durante la crianza.

Prevenir es poder darse cuenta de esas capacidades de ese niñ@ intra útero , construyendo un dialogo que incluya la satisfacción de las necesidades de un organismo que nos necesita para crecer. La prevención precisa de hombres y mujeres capaces de aceptar la maternidad y la paternidad no como una alineación, sino como una forma mas de la condición humana y desde ahí: sentir la emoción de ser madre y padre, y de poder transmitirla con un cuerpo , relajado pulsante, que vibra ante la emoción ….de sentir la vida en sus entrañas. Permitiéndose vivir las dificultades, los limites, el miedo pero buscando ir un poco más allá, movilizar y verbalizar sus emociones. Desde esa interacción de biosistemas esa relación supone estar pudiendo vivir la maternidad como una dinámica de expansión y de placer.

Hoy día encontramos grandes dificultades para que se pueda establecer un vinculo de calidad desde la vida intrauterina, seguramente por todas las situaciones socio culturales que vivimos, la predominancia cada vez mayor de la exigencia en el mundo laboral , su rol en la sociedad actual que plantea como incompatible el ser mujer y el ser madre y favorece que las mujeres y los hombres lo vivamos mas desde la renuncia que desde la proyección y la maduración personal. Esto sitúa a muchas mujeres en una situación de desprotección como mujer madre, si, mujer madre desde la vida intrauterina ya que prevenir es considerarla madre , desde ese inicio de la gestación .

Pero la madre, el padre son hombres y mujeres con historia, historia de afectos y desafectos que no siempre son fáciles y simples y que por tanto interfieren con sus emociones no resueltas al emprender este nuevo proyecto Y por toda esa historia la mujer, a la hora de ser madre encuentra que algunas emociones en ese momento toman gran fuerza y se conectan con acontecimientos tempranos de su propia vida, el como su madre vivió su embarazo , como fue parida y se vinculo con ella, como vivió su primera infancia su relación con su padre, su adolescencia, como fue su relación con el placer desde el inicio de la vida . Y que estos factores sean conscientes, o inconscientes van a condicionar su vivencia actual y su capacidad aceptar y disfrutar esa vida en sus entrañas .

Cada niño nace en un medio ambiente, que actúa como un ecosistema particular y propio. Al igual que en el mundo de las plantas, su crecimiento dependen mucho del terreno y sabemos que los hay fértiles y los hay yermos, y esto influye en su manera de florecer. También entre los seres humanos pasa algo similar, hay úteros mas acogedores y otros mas fríos, y, hay cuerpos rígidos que dificultan la oxigenación y otros que pulsan y nutren. Ya Reich nos decía “como algunos niños ven frustradas sus necesidades emocionales su expresión de la vida emocional, justamente antes de su nacimiento y después de el .Se frustran antes de su nacimiento por el frío , por lo que llamamos anorgonosis es decir muerte biológica , útero contraído”
A veces la vida surge en un ecosistema madre débil y nos damos cuenta de la necesidad que esta tiene de sentirse llena, atendida y especialmente de encontrar un otro que esté en contacto con ella. Una madre que busca sentirse ella misma arropada. Entonces sabemos que de alguna manera hay un intento de que el bebe llene ese hueco y haga menos presente ese vació y esas carencias. Situaciones de este tipo las vemos en mujeres que entran en la maternidad desde un profundo cansancio de base, debido a que a nivel personal sus recursos energéticos son escasos. Por ello la madre se encuentra cansada, poco activa , poco dinámica,. Esto a su vez repercute en que clínica y energéticamente se encuentra anémica. O en el plano corporal su cuerpo tiene poco tono, poca fuerza de sostén, incluso poca tensión muscular.

Podemos suponer que tipo de dificultades y que esfuerzos con sus consecuencias son los que se van a manifestar cuando este ecosistema de madre débil tenga que mantener, alimentar y nutrir la vida y posteriormente parir y criar .
Las dificultad de mantener un buen nivel de contacto hará que el bebe para evitar sentir la carencia, quiera y demande mas, pero su madre no puede darle, se cansa, tiene miedo de tanta demanda. El bebe lo necesita todo y por eso mismo lo quiere todo, y ella inconscientemente le rechaza no puede aproximarse no le puede recoger en sus brazos porque tanta demanda le conflictúa . Así la irritabilidad de la madre se manifestara a través de formas distintas de expresar este no poder mas, y cada día su respuesta le lleva a no escuchar esa demanda, a callar su voz, a silenciar el contacto y distanciarse cada vez más de ese pequeño ecosistema que entonces deviene más débil, se encoge se resigna y deja ya de pedir no por que no tenga necesidad si no porque de alguna manera sabe que no va a recibir.

En otras ocasiones el terreno es más rico pero con obstáculos que no permiten acceder con facilidad a los nutrientes. Nos encontramos con un ecosistema madre donde generalmente impera la racionalización de la maternidad y al mismo tiempo el deseo de seguir siendo mujer más que madre por encima de todo. Conviven el deseo junto al miedo, la ambivalencia de no situar el amor y la rabia, y todo ello hace que se produzca una  fuerte situación de tensión interior. En mi trabajo encuentro mujeres que pueden tener un gran deseo de hacerlo todo muy bien, por que se apoyan en lo cultural y están a favor de un embarazo y parto mas natural mas consciente, pero luego profundizas un poco mas en su historia y encuentras que en la base hay muchos conflictos afectivos con la madre y también con la autoridad, y esto crea una distorsión que hace que aunque racionalmente quieran parir en casa o tener un parto natural en la maternidad, muy frecuentemente su cuerpo no les acompaña al estar su respiración limitada por un bloqueo diafragmático importante y con gran tensión en la pelvis, encontrándonos una separación muy grande ente lo que desean y lo que pueden.

Vemos que pese a la facilidad de la palabra en el discurso encontramos un fuerte bloqueo en la garganta.

En el momento del parto observamos entonces una gran limitación a la hora de abrirse, de dilatar, ligada a su dificultad de vivir la sensación dolorosa, no pueden abrirse y terminan con partos instrumentales, con fórceps y con cesáreas. Desde la prevención y siguiendo a Eva Reich, a F.Leboiyer buscamos de recuperar a través del masaje en contacto con la madre la pulsación vital de los dos ecosistemas depuse de ese parto difícil

La relación que mantienen con su cuerpo y con el dolor es muy contradictoria y no logran acompañar el dolor, conectando con lo que la sensación les produce, ya sea rabia, abandono, miedo o tensión o incluso placer. Hoy vemos muchas mujeres voluntariosas que racionalmente desean pero no pueden.

Estoy diciendo aunque decirlo me parece duro, dramático y triste, que en mi práctica profesional he visto muchas mujeres que queriendo parir no pueden, y como profesional también siento que esto es duro, dramático y triste.

La tensión y el bloqueo es tan grande que en le momento de dilatar no pueden. Pero también en mi practica he visto que

estas mismas mujeres, en una segunda experiencia de embarazo y parto, tras una crianza comprometida y gratificante, han podido vivir y relacionarse mejor con la posibilidad de parir , con la vivencia del dolor y sentir esa potencia energética con plena expresividad. Y esto es una apuesta por la idea de continuum , por la importancia de contemplar todo el proceso de la maternidad en su conjunto, como experiencias que repercuten unas en otras. Desde la visión post Reichiana de la Ester , es importante este continuum ya que para nosotros es fundamental el concepto de la compensación ………………….

He acompañado también a otras mujeres con una apariencia de fortaleza física y psíquicamente, con las ideas mas claras aunque eso no les impide tener dudas e inquietud.
Mujeres que tienen también miedo, aunque este es un miedo lógico, lo sienten pero sus células no están impregnadas de él, lo viven y lo pueden dejar pasar.

El embarazo se lo plantean como una experiencia a vivirla, toman mas tiempo para estar con ellas mismas, para descansar, para sentirse.
Acompañándolas he observado que la intervención del profesional es mínima, es más fácil porque viven la maternidad y el embarazo desde una perspectiva más coherente. Saben hacer un paréntesis de ese estatus de mujer-profesional para entrar a vivir más el de mujer-madre. No temen tanto involucrarse en la maternidad aunque durante un tiempo ello implique prescindir de algunos actos sociales o actividades profesionales. Están mas en contacto con ellas mismas y con una mayor capacidad de mantener el placer tanto sea a niveles existenciales como sexuales. Lo que en otros casos es mas escaso.

Los partos de estas mujeres suelen ser partos duros, que van lentos pero progresivos. Precisan de un acompañamiento que consiste básicamente en el estar cerca con contacto, favorecer su respiración, su relación con el dolor a través de la mirada para que la mujer recupere o refuerce su capacidad de entrar en la dinámica energética del parto y dejarse fluir no desde el empujar sino desde el abandonarse y abrirse.

Pese a la dureza de los partos el contacto con el bebe suele ser espontáneo y placentero, con menos dificultades de crear la relación.

En la lactancia aparecen menos dificultades físicas, es como si su capacidad de vincularse con el bebe les devolviera una parte de confianza en ellas mismas, como si contactaran con ese bebe que fueron.

El papel del padre es muy importante ya que si esta presente y toma parte activa ya desde el embarazo la responsabilidad del proceso del parto y la crianza es compartida y recae en los dos.

Recuerdo el caso de una mujer con un fuerte conflicto con la autoridad que en el parto en el momento de la expulsión una actitud mas activa del compañero hubiera sido de gran ayuda para facilitar el proceso, y por el contrario una actitud mas pasiva le llevo a asumir a ella misma una postura de mas responsabilidad que aumento la angustia creando complicaciones.

En la crianza el papel del padre que nutre esa díada amorosa madre- bebe facilita que se pueda producir con mas calidad y profundidad ese primer vinculo, al ocuparse de lo necesario en todos los aspectos para que la madre pueda entregarse plenamente de una forma relajada y tranquila. En mi opinión, una crianza compartida no significa que uno sustituya a otro, sino que el padre y la madre desde su función que puede ser diferente según el momento del desarrollo se respeten y colaboren. ¡ Cuestiono el compartir bajas maternales en un periodo donde la presencia de la madre es importante para ese bebe en crecimiento ……………………..

También en la crianza he encontrado diferencias en la forma en la que las mujeres se plantean o pueden desarrollar esta función.
He visto mujeres donde la demanda de contacto del bebe se vive como una situación de estrés, y dificultad a la hora de dar respuesta a esa demanda del bebe.

He observado como por ejemplo mujeres que tienen una gran cantidad de leche sus bebes rechazan el pecho. Los bebes se acercan pero al llegar al pecho se van hacia atrás, lloran, rechazan el pezón. La madre se siente muy mal, pues se dan cuenta de que tiene leche, pero el bebe no la quiere y esto les lleva a conectar con una fuerte frustración. Esas madres al no tener esa fuerza de vinculo con el recién nacido, cuando pasan a ser alimentados por biberón parece que no tenga ninguna importancia que este cuidado lo realicen las abuelas, u otras personas mas o menos ajenas. Son madres a las que el llanto del bebe no les supone un problema lo que lleva que ante diferentes situaciones de conflicto puedan servirse de actitudes mas rígidas y directivas sin ser conscientes del sufrimiento que esto puede suponer para la criatura.

Incluso hay mujeres con una conciencia social mucho mas profunda que les ayudas a superar las primeras etapas de la crianza, y en las que a veces he observado como a partir del primer año cuando el niño-a manifiesta mas autonomía, aparecen conductas de desafecto y distanciamiento que les lleva a no aceptar , negándose a responder a las nuevas demandas.

Esto repercute por ejemplo haciendo que acontezcan destetes muy bruscos, que contrastan con una relación que en los meses anteriores era de mas contacto y sensibilidad. Madres que en un determinado momento no soportan la demanda del bebe y esto les produce una crisis, por ejemplo cuando el bebe tiene mucha necesidad de contacto por la noche. Los padres quieren que los niños se alejen, y les dejen su espacio personal, y no se dan cuenta que para el ritmo del niño todavía no es el momento y necesita de esa cercanía, creándose así una zona de rivalidad y falta de armonía.

Las estructuras mas débiles conectan con la sensación de plenitud a través del bebe, y se sienten tan a gusto que incluso dejan a un lado la relación con el compañero, pero como esta relación sirve a las necesidades de la propia madre podemos encontrar dificultades de que esta pueda aceptar el destete, son madres que se resisten a la separación y están hasta los 4 o 6 años dando de mamar.

Otras mujeres tienden al destete brusco, su propia censura y ansiedad respecto a la sexualidad y al placer , les hace difícil continuar la lactancia cuando esta se asocia a lactancia con placer.

Hasta los 6 meses el hecho de dar de mamar podían aceptarlo sin conflicto por la fuerza de la asociación entre lactancia y nutrición, pero a medida que la función nutricia va dejando de tener sentido y la importancia del pecho es sobre todo por la relación afectivo sexual esto les lleva a sentirse cuestionadas e interrumpirla.

Por ejemplo el otro día en los grupos que llevamos en Donosti, una mujer con importantes conflictos sexuales, con un parto muy duro que acabo en cesárea, comentaba hablando del destete ,la tensión que le produciría llevar una lactancia prolongada por el hecho de que en el parque su hijo pudiera pedirle teta siendo ya mayorcito.
Las grietas en los pezones en muchas ocasiones son el trasfondo de una dificultad de contacto, de un miedo a recoger y acoger al bebe, que lo demanda con fuerza. Especialmente en los primeros momentos de la relación madre –bebe , puede aparecer un temor a la agresión unida a la rabia e impotencia, cuanto mas demanda hay por parte del bebe, la madre esta mas desbordada y tensa. ….. ……….

Para algunas mujeres la respuesta ante la demanda del bebe es la rabia. Una rabia de la que ellas mismas no son conscientes y lo racionalizan con la necesidad de recuperar de nuevo su función social de mujer trabajadora, o de socializar a los niños antes
de tiempo justificando la necesidad de las guarderías a nivel temprano, para evitar permanecer junto a ellos porque inconscientemente no aguantan la demanda y el contacto…………………..

Desde la prevención tenemos en cuenta ese ecosistema facilitándole la toma de contacto con sus propias limitaciones el darse cuenta de su historia desculpabilizandolos y ayudando a favorecer el vinculo desde la vida intrauterina el parto y posteriormente el contacto con ese bebe apoyando esa díada
y trabajando con el ecosistema familiar teniendo en cuenta el diagnostico estructural sistematizado por Xavier Serrano nuestra labor como profesionales de prevención primaria es acompañar desde el saber estar reconociendo sus dificultades , sus limites y potenciando la díada y el ecosistema .

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