“Nacer y criar hoy”

“NACER Y CRIAR HOY” Cristina Aznar

Mesa redonda. Actividades dentro del Centenario de Wilhelm Reich.

¿Nacer hoy es una utopía o una realidad?

Nosotros no consideramos que el nacimiento se produzca en el momento del parto. Nacemos a la vida cuando una pareja, hombre y mujer deciden libremente concebir un hijo y hacerlo en las mejores condiciones. Concibo el nacimiento en el seno de un continuum, el cual implica que los niños-as de hoy, adultos el día de mañana puedan vivir el placer desde el nacimiento y hayan podido desarrollar sus derechos sexuales durante la infancia y la adolescencia, hayan podido disfrutar de su padre y de su madre, se hayan sentido respetados en su ritmo biológico, contraído por los “condicionantes sociales”, pero una vez más, defendiendo los derechos de los niños-as, que serán hombres y mujeres mañana.

No cabe duda, que cuando se es respetado, y se ha sentido amor en las células, AMOR con mayúsculas, es difícil no transmitirlo el resto de la vida.
Es importante, que ese hijo-a sea fruto del amor. Actualmente en nuestra sociedad podemos elegir cuándo, el momento, junto a tantas otras cosas que todos-as sabemos, pero que muchos-as no se paran a pensar.

Parece obvio pero es importante pensar en: -Nuestra estabilidad emocional. -Nuestra economía.
-Nuestra situación laboral.

-En la posibilidad de reducir nuestra jornada laboral.

-También pensar en la posibilidad de que exista más coherencia entre el deseo objetivo, es decir, que el deseo no juegue un papel de proyección de las propias carencias de la madre y del padre.

Si de verdad pensamos que ese ser está, y se va a nutrir física y emocionalmente de nosotros-as durante un largo período y que eso implica ya desde la vida intrauterina la Formación del Carácter y que ese niño-a esté “sano”, con capacidad de defensa ante las agresiones y con capacidad de vivir el placer y la vida, ¿no os parece que vale la pena tomar conciencia?.

No es cierto que el feto no se entere de nada, ya en la vida intrauterina y en el parto hay una memoria celular. El ecosistema del embrión-feto es la madre, no sólo a nivel biológico sino también a nivel energético; por lo tanto si este biosistema no tienen capacidad de pulsar, de vivir el placer, la expansión, se puede estar en una situación simpaticotónica constante y esta simpaticotonía actúa directamente sobre el diafragma del embrión-feto, ya que constituye el primer músculo que recibe el impacto hormonal. El diafragma hace el papel de “gran boca”, al ser la zona de mayor carga y pulsación plasmática del organismo fetal en su etapa intrauterina.

En los adultos, observamos en ocasiones, pelvis retraídas aparentemente debido a bloqueos diafragmáticos que dan lugar a lordosis lumbares, con la consiguiente retracción pélvica, pero realmente no se tarta de un problema de la pelvis, sino del diafragma, de la angustia prenatal y posnatal.

Las consecuencias negativas de esta etapa pueden ser irreversibles al afectar directamente al biosistema en fase embrionaria y fetal. Es importante la capacidad de pulsación energética de la madre y la calidez de su útero. Reich observó que los hijos de madres con gran potencia orgástica son mucho más vitales que los de madres frígidas y acorazadas.

La piel, el sistema nervioso central, y los órganos sensitivos derivan de la capa embrionaria, llamada ectodermo; el embrión toma contacto, percibe lo que ocurre en su biosistema a través de esa capa. El olfato se desarrolla pronto en el cerebro mediante el proceso de mielenización y pronto el feto tiene la capacidad de escuchar, por el desarrollo del oído interno, los ruidos internos de la madre (intestinos, corazón, etc).

En la Profilaxis Orgonómica es importante el Ecosistema de la Madre, la familia, el aspecto económico, lo emocional, lo histórico, cómo se vive la gestación y el ecosistema feto-uterino tanto desde la perspectiva emocional como energética. La Profilaxis del embarazo debe tener un objetivo: favorecer el embarazo. Se trata de un trabajo a tres, la madre, el padre y el bebé. Es algo más profundo que implica transformaciones dinámicas energéticas, vivencia de situaciones emocionales como la expresión de la tristeza, la rabia, el llanto, el dolor, la alegría…, esto no afecta negativamente, sino todo lo contrario, ya que facilita la buena dinámica fetal, tanto en el embarazo como en el parto, evitándose así sufrimientos fetales. W. Reich afirmaba que lo que ahoga al niño es un útero tenso, el útero espasmódico y contraído, que tiene una falta de O2 y un exceso del CO2. De esta manera la salida de un útero espasmódico constituye realmente un trauma.

“A menos que la medicina, la educación y la higiene social logren instaurar un funcionamiento bioenergético en la masa de la población tal que el útero no quede contraído, que el embrión crezca en cuerpos en buen funcionamiento, que los pezones no queden hundidos y que los pechos de las madre se hallen sexual y bioenergéticamente vivos nada cambiará”.

El embarazo es tanto para hombre como para mujeres. En las sesiones de grupo con los hombres se les facilita que se embaracen, que puedan vivir y expresar las emociones y sentimientos que les provoca esta nueva situación.
Si la vida intrauterina ha sido adecuada, un nacimiento sin violencia permite que ese pasaje de anfibio a mamífero se produzca sin traumas. El parto es un proceso involuntario, un funcionamiento neuromuscular controlado por el Sistema neurovegetativo; si la madre participa durante todo su embarazo de una forma consciente puede aumentar su capacidad de contacto y su relación empática con el organismo intrauterino. Muchas episotomías no se tendrían que hacer si hubiera una adecuada relajación muscular; si se permitiera expresar.
El parto es algo VIVO, si se siente, si se vive el dolor que no es más que el indicativo de que la musculatura se está abriendo, nos facilita el contacto con la emoción que va ligada a ese dolor. Habitualmente se trata de un arabia intensa (rabia pélvica), se debe facilitar la expresión de esa rabia, ya que la propia expresión relaja la musculatura y cede el dolor. De esta manera el proceso se hace más corto y evoluciona en las mejores condiciones. El parto es una experiencia fundamentalmente emocional. Por todo ello, es importante para nosotros el diagnóstico individual y diferencial de la estructura de carácter de la mujer, pues de esta forma, teniendo en cuenta la globalidad de la persona podemos hacer un pronóstico individualizado de su proceso de embarazo, parto y crianza, orientándola adecuadamente. El tipo y el grado de acorazamiento de la mujer durante su embarazo, parto y maternage incide directamente en la contracción o expansión del nuevo organismo.

De todas maneras en nuestra realidad cotidiana muchas veces trabajamos con nuestras propias limitaciones y en estos casos es importante ayudar a la pareja a que tome contacto con su capacidad de inspirar y espirar libremente, a que tome conciencia de sus emociones, y que las pueda expresar y de esta forma, un poco más conscientes de todo lo que lleva entre manos permitirles vivir el proceso de nacimiento de su hijo-a de otra manera; estando, disfrutando, compartiendo el dolor, sintiéndose el uno cercano del otro, dejándose invadir por la oxitocina, que es la hormona del amor, favoreciendo, asimismo, las resistencia al desgaste físico que conlleva la crianza natural.

Para nosotros el parto en sí es un pasaje, este pasaje uterino es tan importante para la madre, por su experiencia emocional, como para el niño, por los estímulos que recibe, principalmente de los telerreceptores en cuanto que la estimulación de la piel facilita el proceso de maduración (vista, olfato, oído, gusto). Es por ello que el bebé busca espontáneamente el pecho de la madre, ya que energéticamente es la zona más cargada a nivel hormonal. Durante el pasaje del parto se va preparando su organismo para recibir al recién nacido. El parto es y debe ser algo íntimo, en cuanto que el niño no sabe nada del mundo, sólo le interesa la continuación de la sensación corporal dentro del útero, de recogimiento, de tranquilidad. Todo aquello que suponga perturbación es una alteración de funciones, ya que lo que está en funcionamiento es el segmento ocular y el diafragmático. El niño que nace en condiciones de salud, empieza a mirar, está despierto, vivo, mientras que el nacido en unas condiciones menos favorables, parece aletargado, precisamente por la situación de sufrimiento que tiene. Así que esa mirada, junto con la boca y los labios a la hora de mamar, será lo que permita la función oral en el proceso posterior. Supone una necesidad el sentirse a través del cuerpo de la madre.
Es importante para los padres que haya un primer contacto emocional con el parto de su hijo-a. Existe un gran abismo cuando el padre acepta el parto, cuando se trata de un nacimiento familiar que se ha vivido y sentido a lo largo de 9 meses. Es importante, a su vez, el que cuando lleguemos al nacimiento psicológico haya unas bases, hayamos puesto unos medios. Reich afirmaba que el período crítico biofísico es el que abarca desde el nacimiento hasta los 9 meses-1 años de vida extrauterina. Asimismo afirmó que se desarrolla la función de la nutrición a partir de que hay una función de placer sexual en la relación pecho-boca. El bebé no tiene hambre cuando nace, pero sí tiene necesidad de contacto, de calor; búsqueda de sexualidad y de relación vincular epidérmica; de esta manera, siguiendo la necesidad, mama y se nutre. Así en la fase oral el orgasmo se vivirá por medio de lo que se conoce como orgasmo oral que es una situación de convulsión en el recién nacido entre le pecho de la madre y el bebé. Será la satisfacción de esta función lo que va a permitir que la maduración del organismo se produzca de forma unitaria.

Para que al mujer pueda dedicarse a esta díada amorosa que favorece el proceso de maduración del niño-a durante el primer año de vida, necesita la presencia de su compañero como pareja afectivo-sexual y participando activamente en todo el proceso de crianza.

Quería terminar mi exposición pidiendo y reivindicando a la sociedad, al Gobierno Vasco, al Gobierno Central, a nuestras Maternidades, que nos dejen a las mujeres y hombres ejercer nuestro derecho de ser MADRES y PADRES. Que podamos disfrutar de nuestros embarazos y partos. Que nos permitan: respirar, mirarnos a los ojos, deambular. Sencillamente PARIR. Disfrutando de ese momento embriagador, mirando a tu hijo-a. Amamantar con placer, sin culpas ni culpabilidades. Que podamos ser madres sin ser esclavas. Pido ayudas laborales a la mujer en su crianza. Que se respete el primer año de vida que todos-as sabemos lo importante que es.
Por uno segundos pensad el ahorro en Consultas Pediátricas, Psiquiatría infantil, etc, si criamos a nuestros hijos-as “sanos” que no “normales”. Esto supondría la primera fuente de ahorro para nuestro querido Gobierno vasco.

Gracias.

 

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