Testimonios::Experiencia de Tres años en HAZIHEZI

Experiencia de tres años en  hazihezi.

 

Hazi Hezi cuenta ya con la experiencia de cuatro años, y las primeras parejas que acudieron a la asociación para preparar el parto, lo han seguido haciendo después. Han tratado la lactancia, los aspectos en los que se han encontrado en la educación de sus hijos, los procesos de adaptación en la escuela…

 

Queda bien claro que las personas que se han reunido durante esto años se han servido de ayuda mutua y que han recorrido un camino duro y a la vez gratificante.

 

Todos coinciden en que el trabajo ha sido arduo pero que el resultado ha sido muy bueno. Muchos comenzaron  pensando en el parto, como que ahí se acababa el tema, pero aquí se dieron cuenta de que con el parto la cosa no hacia más que empezar.

 

“Realmente merece la pena”, “nos ha servido de gran ayuda”, “soy un poco más sabia”… Es un proceso que han decido ellas y ellos, creen que gracias a este tipo de crianza han llegado ha valorar mucho la vida y que les ha hecho parar a pensar en las fases de la crianza de sus hijos. Por otra parte, coinciden en que todo el “mundo” se cuestiona porqué hacen las cosas de  diferente manera, pero con los años se han dado cuenta del trabajo que han hecho, y que ha merecido la pena sin duda. Dicen que a veces el planteamiento suena un poco bucólico, pero que el trabajo ha sido duro.

 

Otro participante, que es médico, incide en la manipulación abusiva que ejerce la clase médica tanto en el parto como en el crecimiento, y cree que esta es una opción muy acertada de verlo como un proceso. “La cosa no solo es el parto, es el embarazo y todo lo que viene a continuación; es una cuestión orgánica”.

 

Todas estas personas están de acuerdo en que junto a la ayuda  de los profesionales que los han atendido, el trabajo en grupo y el poder compartir experiencias con los demás les ha servido de gran ayuda. Y es gracias a estas experiencias han podido sacar herramientas prácticas comunes, además de la información que han recibido. Cuentan que lo que han encontrado desde el embarazo, ha sido gente dispuesta a ayudar, gente que tiene conocimientos y/o que está viviendo una situación parecida a la suya.

 

Una vez que han dado a luz, comienza una carrera intensa que pasa por diferentes fases y cuentan que entre esas fases toca pasar las crisis. Es como ir subiendo escalones  sucesivamente, dicen. “Todo tiene la dureza justa para hacerte a la nueva situación”.

 

Con el tema de dar la teta al principio es algo normal, algo que hace la mayoría, pero las que han seguido amamantando a sus hijos, a partir de los 18 meses en la calle han sentido como que la gente se escandaliza,  “llega un momento en el que cuando el niño quería teta le tuve que empezar a decir que esperara un poco para poder moverme a otro sitio más íntimo”. En un caso  de estos la madre cuenta que aquí empezó un poco el destete, porque ella también se sentía agobiada, necesitaba su espacio. Añade que ha sido un trabajo a conciencia pero que con el tiempo vas viendo los frutos de la labor llevada a cabo,  de que las cosas vayan bien. “La experiencia de tener hijos es la experiencia más maravillosa que he vivido”.

 

Es importante la labor y el protagonismo que han adquirido los hombres en toda esta experiencia. Uno cuenta como Hazi Hezi le ha valido para implicarse y conocer mucho más todo el tema tanto  del embarazo como el de la crianza. Le sirvió para acercarse al mundo de los críos y de la nueva experiencia que le esperaba. En los demás casos veía que la chica iba a las clases de preparación y que el chico no hacía más que acompañarla al hospital. En cambio él dice que su experiencia ha sido muy buena. Ve lo mismo entre los demás, y cree que eso se nota viendo como se mantienen los lazos establecido entre las familias que han decidido tomar este camino.

 

Coinciden en que el  ritmo de vida de hoy en día no cuadra con las necesidades y el trabajo que exige el ser padre o madre ; tienen muy clara la necesidad de  hacer un esfuerzo para ello. Definen que es muy importante dejar de lado el estrés de tener que estar haciendo lo cotidiano y dedicarlo a las necesidades que tiene el bebé en el momento.

 

Pero las cosas se complican cuando ya no es solo uno, sino dos, o tres… Una madre cuenta la experiencia que tuvo con el tema de la teta, pues cuando nació su segunda hija, la primera seguía tomando. Ahí se encontró en una situación difícil de llevar al no poder satisfacer a las dos. Pero con el tiempo las cosas se calmaron y la hija mayor se fue destetando. Creen que las cosas no se pueden racionalizar, “cada uno tiene su momento, como en todo, es tan sencillo y difícil a la vez como esperar”.

 

Respecto al papel del padre en los primeros años al final llega. Incluso al principio la madre puede sentir un poco de rechazo, pero es otra fase y se llega a entender.              A veces los niños actúan de manera un poco violenta en el momento en el que se separan un poco de la madre, porque a veces le cuesta un poco ser ellos mismos si la madre esta delante, según afirma una de las madres presentes. En estos momentos en el que se abren al exterior, desde Hazi Hezi aconsejan andar con ojo con lo que ven los pequeños. Avisan de que se quedan con las escenas y si ven algo que les impacta lo recrearán.

 

Al fin y al cabo, la crianza natural exige trabajo y dedicación, sobre todo en el contexto social y para algunos, lo más duro suele ser la presión del  exterior. Hay aspectos que están como mal vistos, se sienten distintos a los demás, la disponibilidad…es por eso tan importante juntarte con gente que comparte ese día a día, crear grupos de apoyo y tener comunidades de autoayuda. Otros, en cambio, no se han sentido tan presionados, ir a contracorriente también les ha hecho sentirse orgullosos y los frutos que están viendo les ha dado fuerzas para seguir adelante. Una madre recuerda, que sí hay situaciones un poco duras, sobre todo en el hospital durante el parto, con el tema de las vacunas…pero que al final, sabes que lo que estás haciendo es lo correcto.

 

Hazi Hezi ha recorrido ya un camino de cuatro años y de los recién nacidos de aquel principio, algunos ya han comenzado a ir a la escuela, ya que la mayoría de los padres y madres han tenido que volver al mundo laboral. Aquí también han hecho una gran labor  intentando evitar traumas y malos comienzos a través del proceso de adaptación;  pero en ésta  como en otras experiencias han tenido que superar más o menos trabas dependiendo del centro, o de la propia andereño.  “Al final, es negociar”.

 

 

 

 

 

 

 

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